viernes, 5 de junio de 2015



Maria del Carmen Gómez Calleja (*)

La reciente fundación de la Red Eclesial Pan – Amazónica (REPAM) es una buena noticia, un impulso y una esperanza para el compromiso de la Iglesia católica con los pueblos de la Amazonía
En Brasilia, los días 9 al 12 de setiembre del 2014, se llevó a cabo un encuentro de representantes de la Iglesia católica de los países de la Pan- Amazonia. En el compartir de las experiencias de acompañamiento pastoral, se constató que los grandes problemas son comunes.
 En noviembre del 2014, REPAM publicó la Carta Pastoral “Pan – Amazonía: fuente de vida en el corazón de la Iglesia” en la que plantean las preocupaciones pastorales y dan a conocer la razón de ser de este recién nacido organismo eclesial. Vale la pena leer esta carta, en la que encontraremos resonancias y llamadas quienes estamos cerca, de alguna manera, de los problemas y aspiraciones de los pueblos indígenas amazónicos.
Hna. Juliana María Gómez en uno de los actos de la Plataforma "Yo soy Bagua"

Me parece útil transcribir algunos párrafos: 
“La voz de los profetas resonaba y está resonando aún en el silencio de las selvas, la valentía de los pastores ha enfrentado y sigue enfrentando los intereses privados, y la sangre de los mártires ha bañado y sigue bañando la tierra y los ríos de la Amazonía. Con el papa Francisco afirmamos que “la Iglesia no está en la Amazonía como aquellos que tienen las maletas listas para partir después de haberla explotado. Desde el inicio, la Iglesia está presente en la Amazonía con los misioneros, congregaciones religiosas, sacerdotes, laicos y obispos, y ella continúa presente, y es determinante para el futuro de aquella región". (c.f. Evangelii Gaudium- no. 198).” 
La REPAM se coloca al servicio de los pueblos de la Pan-Amazonía, busca luchar en defensa de sus sabidurías ancestrales, de sus territorios y de su derecho a una “participación efectiva en las decisiones” que se hacen con respecto a su vida y sobre su futuro. Los pueblos Amazónicos tienen “el derecho a la consulta” frente a todas las políticas impuestas en la región. Reconocemos y valorizamos su espiritualidad en relación armónica con la creación”.
Nuestros hermanos awajun/wampis luchan por la justicia y  por la defensa de la tierra.

Un acontecimiento importante tuvo lugar en Washintong DC, el 19 de marzo del 2015: la REPAM presentó ante la Comisión Interamericana de derechos humanos un informe sobre la “Posición de la Iglesia católica ante vulneración y abusos contra los derechos humanos de las poblaciones afectadas por las industrias extractivas en América Latina”
En el apartado de casos emblemáticos se presentó la situación del Lote 116 que está ubicado en Condorcanqui (Amazonas) y Datem del Marañón (Loreto).
El informe dio cuenta del engaño sufrido por los pueblos indígenas awajun y wampis, con motivo de los acuerdos tomados con el Estado para la creación del área protegida “Santiago Comaina”
Después de un proceso de consulta, el Estado peruano creó el área natural con solo la mitad de la extensión acordada y entregó en concesiones a empresas extractivas la otra mitad. “Esta fue una de las razones –junto con otras como algunos Decretos legislativos que afectaban sus derechos- que desencadenó el grave conflicto socio-ambiental conocido como el “Baguazo” de junio del 2009 y que tuvo como desenlace la muerte de 34 personas entre policías y civiles. En la investigación oficial de lo que realmente ocurrió en este terrible conflicto socio ambiental, la Iglesia católica también tuvo un papel fundamental a través de la Vicaría de solidaridad del Vicariato Apostólico San Francisco Javier de Jaén. En este proceso constitucional de amparo las organizaciones indígenas cuentan con el apoyo y la asesoría de cuatro instituciones de sociedad civil: CAAAP, CEAS, IDL y Cooperacción; las dos primeras vinculadas con la Iglesia católica.”
El Documento de Aparecida, aprobado por la Conferencia general del Episcopado Latinoamericano en el año 2007 es antecedente y fundamento de esta posición que los representantes de la REPAM presentaron ante la Comisión interamericana de derechos humanos. En la redacción de este documento tuvo una participación muy activa el Cardenal Jorge Bergoglio, hoy Papa Francisco, y ahora está a punto de entregarnos una Encíclica sobre el cuidado de los bienes de la creación. Sin duda será un gran aporte para fortalecer el compromiso de la iglesia latinoamericana con la Amazonía.
Estamos celebrando el sexto aniversario del “Baguazo” y la Iglesia peruana, particularmente el Vicariato San Francisco Javier y CEAS mantienen el apoyo a los procesados en el juicio “Curva del Diablo”.
 A la luz de estos acontecimientos eclesiales que nos fortalecen la esperanza nos sentimos parte de esta iglesia de los pobres, enfrentando las situaciones concretas de injusticia que padecen nuestros hermanos.

 Maria del Carmen Gómez Calleja, religiosa de las Siervas de San José. Premio Nacional de DDHH 2013. Es una de las autoras del libro “La verdad de Bagua: informe de la Comisión Especial para investigar los sucesos de Bagua

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