miércoles, 17 de junio de 2015

SEGUIMOS CON UN POCO DE HISTORIA, LA DE LA MISIÓN DE SAN LORENZO (1ª PARTE)

Ya que estamos con la celebración de los 50 años de presencia de las hermanas de La Compañía Misionera en San Lorenzo, buscando, buscando, hemos encontrado un relato por ahí...la verdad es que es bonito, y nos da un paseo por aquellos tiempos y lo que vivieron las hermanas. Y, como es un poco largo, lo vamos a publicar por capítulos. Así que, aquí va:




HISTORIA DE SAN LORENZO, CAPÍTULO 1 

Lo que fue un humilde fundo hasta los años 30, es ahora la capital de la Provincia Datem del Marañón. Funciona como Parroquia desde 1934, siendo el primer Párroco el P. Marcos Salazar.
En 1965 llegaron las Religiosas de la Compañía Misionera del Sagrado Corazón de Jesús, quienes hasta hoy siguen  prestando sus servicios en este rincón de la selva loretana.
Leemos a continuación una nota informativa donde se detallan los pormenores y circunstancias de su llegada a San Lorenzo.


En la primera banca, de izquierda a derecha, Mª Luisa, Pilar, Carmen , María y Mª Teresa.

Misión de San Lorenzo

La misión de la COMPAÑÍA MISIONERA  en  San LORENZO comenzó  siendo Obispo del Vicariato de Yurimaguas MONSEÑOR ELÍAS OLÁZAR  quien había solicitado  nuestra presencia, para hacernos cargo de un Centro Educacional, que se estaba creando, especialmente,  para la educación  de las niñas indígenas.

La Propuesta de MONSEÑOR fue acogida con mucha ilusión por la MADRE PILAR NAVARRO GARRIDO, fundadora y Superiora General de la Congregación  y el 3 de Febrero de 1965 llegaba  a SAN LORENZO el primer grupo de Hermanas: Gertrudis Luna, María Luisa Pérez de Camino, Irene Iribarren, María Rosa Pérez y María Concepción Sánchez. (las tres primeras procedentes de la comunidad religiosa de Lagunas y las otras dos, llegadas recientemente de España).

Por parte del Vicariato ya estaban muy adelantados los trámites para la creación del  Centro Educacional, lo cual se hizo realidad en 1966 por Resolución Ministerial. Constaba de una Escuela mixta de Primaria y un internado para niñas indígenas.

Durante el año 65 tratamos de ir conociendo la realidad de la misión y, a  la vez darnos a conocer a través de visitas domiciliarias, relación con las personas cercanas, prestación de algunos pequeños servicios, participación y colaboración en la liturgia y cuidado del templo, etc.
Realizamos algunas giras surcando los ríos más cercanos para visitar las distintas comunidades y ofrecerles el servicio de escolaridad en el Centro Educacional que se estaba creando y, especialmente, el servicio del internado para las niñas indígenas.
Hogar Interétnico hoy en día. Se ha logrado la participación de mujeres como alumnas internas.

Distintas áreas de trabajo:

EDUCACIÓN

El 1° de Marzo de 1967 se abrió la  matrícula y prácticamente se matricularon todas las niñas de San Lorenzo y lugares aledaños más 11 niñas indígenas de las etnias  awajum, wampis y shawi.

Eran los años en que recién celebrado el Concilio Vaticano II, comenzaban a respirarse aires nuevos para una  “Evangelización nueva”. Se sentía la necesidad de un cambio… de hacer algo nuevo, diferente… Se constataba que el mundo de la mujer indígena  era totalmente ignorado y no había un espacio  en el cual, desde su niñez, fuera recibiendo una educación integral desde su cultura y su condición de mujer… Esta situación exigía un cambio y era una preocupación de Monseñor Elías Olázar.
La Compañía se responsabilizó de dar los pasos necesarios para realizar este proyecto.  Fue todo  un reto tratar de conocer la cultura  y algo de su idioma para poder entendernos, dada  la diversidad de etnias. Esto significó el inicio de una tarea pastoral muy particular y que sintonizaba profundamente con el carisma de la Compañía Misionera del Sagrado Corazón de Jesús.

Pasados unos años, analizando la experiencia vivida y, teniendo en cuenta las nuevas orientaciones de la Asamblea Pastoral de Obispos reunidos en Medellín la encíclica “Evangelii Nuntiandi” y la Pastoral de Selva que se iba gestando, decidimos dar un giro hacia la inserción  del internado en las CC.NN. con la finalidad de formar a las alumnas en su AMBIENTE y para su AMBIENTE.
 
María Donoso, al fondo, ha pasado muchos años viviendo en la comunidad de Atahualpa.
En el año 1971 tres  Hermanas se ubicaron en Atahualpa, río Apaga y otras tres, en Santa María de Cahuapanas, descentralizando  el internado.  Desde estas comunidades se dio gran impulso a la formación y desarrollo integral de las CC NN, a la concientización de la población sobre la defensa de sus derechos  y a la creación de una sociedad más justa.

Algunos años más tarde, el Ministerio de Educación, con la finalidad de dar una mayor formación a los jóvenes que culminaban sus estudios de Primaria, inició una reforma Educativa creando Programas de Educación Básica Laboral (PEBALES) y las Hnas. de la Compañía asumieron la responsabilidad   de la profundización de  la citada reforma en los Pebales creados en nuestra zona, siendo suprimidos los internados de Santa María de  Cahuapanas Nec.25 y el de Atahualpa Nec. 26.

En los PEBALES se organizaron talleres, diferenciados para varones y mujeres. Funcionaban en las tardes. En  las mañanas se impartían clases de Humanidades y de Religión.
Los  estudios duraban tres años y, oficialmente,  eran reconocidos como estudios de Secundaria. Entonces aún no existía centro alguno de Secundaria en San Lorenzo.
 
Hna. Paty con las chicas del Internado.
En 1978 se crea el “Programa de Orientación y Promoción Social para Nativos” en el ámbito del Nec 25.

Los principales objetivos de este Programa eran orientar y apoyar a las CC NN,  la formación de líderes, atención a los jóvenes de estas comunidades, tanto mujeres como varones. El internado se reubicó, virtualmente, en San Lorenzo. No existía lugar donde acoger a los estudiantes.Toda la estructura del anterior internado había sido destinado a otras actividades educativas.


De momento el problema se solucionó dando hospedaje y alimentación a los estudiantes en distintas familias siendo remuneradas a cargo de la partida que el Ministerio de Educación destinaba para este fin. La experiencia resultó negativa, motivo por el cual, se alquiló un local, pagado por la Compañía Misionera, que servía para comedor y sala de estudios y  el Ministerio de Educación nombró una cocinera. Los jóvenes seguían durmiendo en las casas y la Compañía Misionera cancelaba el hospedaje.

La reacción de las CC NN fue solidarizarse con el problema y construir un local propio. La Zona de Educación colaboró con pintura y la Compañía Misionera con clavos y mano de obra. Para dormir fueron construyendo casas.

La partida concedida para la manutención de los estudiantes era insuficiente y se solicitó ayuda al Vicariato y nos  atendió con víveres procedentes de Cáritas.
 
Las jóvenes hoy reciben la educación a la que hace algunos años no tenían acceso, por diferentes motivos.
La participación de la mujer en este Programa fracasó por diferentes motivos. Para conseguir un nivel de preparación de los jóvenes más alto del alcanzado en  sus comunidades, se solicitó apoyo a la universidad Católica de Lima y nos enviaron dos jóvenes que durante los años 79 y 80 laboraron, desinteresada y eficazmente en la marcha del Centro.

El trabajo de educación realizado en la zona por la Compañía Misionera y otras instituciones ha dado fruto. Actualmente se cuenta con  líderes propios y capacitados para poder llevar adelante el proceso de desarrollo y bienestar de la Amazonía Peruana de los cuales, muchos de ellos han recibido formación en nuestro internado.

Hasta aquí llegamos. Continuará...

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