martes, 7 de febrero de 2017

CELEBRANDO LOS 75 AÑOS DE LA FUNDACIÓN DE LA COMPAÑÍA MISIONERA, DESDE PERÚ




El pasado día 3 de febrero, primer viernes del mes (significativo para nosotras, las hermanas de la Compañía Misionera), dimos por iniciado el año jubilar. Se celebró en todos los lugares donde nos encontramos en el mundo, de esta manera tan nuestra que nos recuerdan nuestros documentos históricos: "...abrazando con el corazón el mundo entero, que es preciso ganarlo a fuerza de amor..."
Una "manchita" de las hermanas que nos pudimos quedar hasta el final...
Pero, empecemos por el principio -o más o menos-, ya que el día 3 fue el final de unas semanas de movimiento, mucho movimiento, como ese barquito que aparece en el logo que quiere representar estos 75 años de vida de nuestra querida Compañía.
Uno de los arreglos florales de San Patrici

Pero el día de mayor "locura" fue precisamente el viernes: por la mañana los diferentes equipos estaban desde temprano decorando Iglesia y lugar de recepción, o viendo el aperitivo para después de la Eucaristía, las flores, y tantos detalles en los que nos colaboró tanta gente...

Antiguo Jardines
Equipo de Liturgia

Decorando Jardines, con un toldo

Gracias a que tantos nos brindaron su apoyo...lograron que este día fuera verdaderamente especial.
Quizás lo más vistoso fue esto, lo de las decoraciones, aunque también la comida, el coro, las comisiones de reparto de cancioneros y acogida y tantas cosas que se escapan de la memoria...

El coro, por ejemplo, fueron los que perseveraron hasta el final, tras una semana intensa de duro ensayo. Finalmente, lució ese lindo coro y sus voces.
Tras muchos preparativos, como podrán imaginar, el viernes a las 6:00 pm ya estábamos todas "volando": de Fiori a Palao, de Palao a San Patricio, o a la antigua capilla de Jardines, coordinando, viendo los últimos detalles, atendiendo a la gente que ya empezaba a llegar...


¡¡Pero, vayamos al meollo del asunto!! Presidió Mons. Lino y vinieron unos cuantos sacerdotes amigos que concelebraron. Fue una ceremonia especial donde Monseñor hizo que las hermans más mayores hicieran de sus vidas y su entrega generosa la homilía del día.


Algunos de los sacerdotes que concelebraron, mientras esperaban el inicio de la Eucaristía





 Previamente al inicio de la Eucaristía, todavía estábamos dando vueltas para que todo saliera lo mejor posible, acoger a los invitados y ver los últimos detalles...
Monseñor Lino Paniza en la procesión de entrada

Se realizó una entronización de la Palabra, a cargo de una pareja de la Catequesis Familiar y los miembros del coro, que entonaron: "Aqui está la Palabra de Dios"


Este fue uno de los momentos de mayor inspiración de Mons. Lino en su homilía, cuando llamó a las dos hermanas más mayores de la Compañía, Conce y Herminia, y ellas dijeron que se sienten inmensamente felices por estar5 en el Perú, por una vida entregada amando, "evangelizar amando".




























OFERTORIO


 En el momento del ofertorio dos de nuestras hermanas presentaron diferentes objetos de la selva
Hubo momento para agradecer, los diversos grupos de la Parroquia tuvieron detalles de agradecimiento con nosotras por tanta vida entregada por tantas hermanas. En concreto, tenemos a la Hermandad de san Martín y a la Catequesis Familiar, aunque el coro no quiso ser menos y también agradeció.

GRACIAS A TANTAS PERSONAS QUE SE HICIERON PRESENTES DE UNA U OTRA MANERA EN UN DÍA TAN ESPECIAL PARA NOSOTRAS. EMPIEZA UN AÑO JUBILAR, UN AÑO DE GRACIA PARA LA COMPAÑÍA MISIONERA, QUE QUEREMOS COMPARTIR CON TODOS UDS., QUE SABEMOS QUE NOS ACOMPAÑAN Y NOS QUIEREN.
TERMINAMOS COMO EN LA EUCARISTÍA, DANDO GRACIAS POR NUESTRO DIOS QUE NOS ACOMPAÑA EN SU MISTERIO, BENDICIÉNDONOS DÍA A DÍA.


¡¡¡¡¡GRACIAS!!!!!

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