jueves, 2 de octubre de 2014

VISITAMOS DE NUEVO PAISÁ, COMUNIDAD NATIVA DEL ALTO CENEPA. Pancho, Denise y Gema

 
Huampami, 22 septiembre de 2014, Pancho, Denise y Gema.
 
El equipo de esta visita, Pancho, al frente, y Gema y Denise detrás, en el momento de dejar Huampami. La hna. Isa está detrás de la cámara...

De nuevo estamos "visitando" el blog de la Compañía para relatarles una nueva experiencia en una de las comunidades nativas del Alto Cenepa, en la Amazonía peruana.
Ya el año pasado realizamos varias visitas a la comunidad de Paisá, alguna de ellas la comentamos en este blog…pero podemos actualizar la información para que recuerden un poco más de esta comunidad nativa.

Paisá es una comunidad indígena awajún, del alto Cenepa, Provincia de Condorcanqui, Amazonas. Para llegar allá hemos tenido que caminar 5 horas por trocha desde Kusu Kumbain- también en el Distrito del Cenepa-.
Esta vez la visita la hemos realizado Pancho (etsejin/catequista) y las hermanas Denise y Gema.
Lista la introducción, vamos a adentrarnos en la experiencia... 

Lunes, 22 de septiembre, 7:00 am, desde Huampami, capital del distrito de El Cenepa.
Pancho y Gema en uno de los lugares de descanso. ¡¡Ya estamos en la mitad!!
Roberto (motorista), nos espera en el puerto con una pequeña chalupa que nos lleva, en unos 45 minutos, hasta Kusu Kumbain. Ahí nos despedimos de Roberto y junto con Juan, un joven que nos acompaña a la ida, empezamos a caminar. Ha llovido en los últimos días y encontramos barro en el camino. Al poco de iniciar el camino, Juan se adelanta con la carga y desaparece por la trocha. Nosotros tres vamos a un ritmo bastante más lento y el  barro, en algunas partes, dificulta bastante el avance, pero la vista atravesando estos bosques de la Amazonía peruana, merece la pena, a pesar del esfuerzo. Atravesamos varias quebradas, (o pasamos varias veces por la misma, ya no sé distinguirlo) lo que supone un breve alto y refrescarse algo en medio del camino.



Pancho y Denise descansando de la caminata...Una buena sombra y cualquier cosa que comer, animan para seguir.

 A las dos horas y media nos detenemos: hemos llegado a la mitad del camino, al lugar de descanso: Achu. Comemos alguna cosita que llevábamos, conversamos con algún otro transeúnte que va de paso, y seguimos nuestro camino.


Cruzando una de las quebradas...No tienen mucha agua, a pesar que ha llovido.
 El tramos final es el peor, porque hay tanto barro que ya no se sabe por dónde poner el pie, y el cansancio ya se siente bastante, pero seguimos avanzando hasta ver al fondo el aguajal, señal de que ya estamos cerca. En unos cuantos minutos aparecen las primeras casas de Paisá, y la gente que, siempre curiosa ante el forastero, sale a ver quiénes son los nuevos personajes que llegan…“Dukun…” (“las madres”). Llegamos a la casa de Salomón, antiguo catequista, que nos acoge en estos días, y tras saludar y tomar masato, bajamos al río a por nuestro baño merecido.



Hemos llegado. Saludamos a la familia después de un rico baño en...el río!!!
 
Por la tarde intentamos convocar a la pequeña comunidad cristiana, pero estamos en tiempo de elecciones municipales y hoy hay mitin, o sea que nadie acude. Descansamos, jugamos con los pequeños de la familia y nos calentamos junto al fuego, cobijadas de la lluvia que cae insistentemente desde unos minutos después que llegáramos.

Martes, 23 de septiembre de 2014, Paisá.

La señora de Salomón junto a sus hijas, se levantan bien temprano, con la luz del nuevo día, y preparan la candela, limpian la cocina, preparan todo para que podamos desayunar y estar listos a las 8:00 am, hora en la que hemos convocado de nuevo la reunión con la comunidad. Como dice Denise, “la mujeres están todo el día sirviendo…”, y realmente, así es, desde temprano, hasta la noche, se pasan el día atendiendo a los varones y a los niños, y en nuestro caso a los invitados.


Pancho y Mosisés, etsejin de Paisá, acompañados por Denise.
 
Salomón salió temprano con su red a tarrafear, en busca de pescado. Encontró un muy pequeño, que compartimos entre todos los comensales. A mí me tocó un pedazo como la uña del dedo grueso (en verdad, era pequeño el pescado).


Denise con los etsejin al fondo, por las calles de Paisá.

 
Cada miembro de la unidad familiar tiene sus funciones bien delimitadas. El hombre es encargado de buscar comida, carne o pescado, y la mujer de la chacra, traer la yuka, plátano…De hecho, después de atendernos, se marcharon las mujeres a las chacra, que está  a unos 45 minutos por trocha y barro.
Isabel partiendo la leña



Nuestro equipo, por nuestra parte, hemos venido a preparar a un catequista y lector de la comunidad, así como a un grupo de niños y adultos que han pedido el bautismo. En diciembre hemos acordado con el padre Evaristo para que haga la trocha y visite a la comunidad. Entonces serán los bautismos.

Impartiendo formación a los catequistas



Además de esto, no perdemos ocasión de visitar a la gente de la comunidad y conocer los problemas y alegrías que vive la gente.



Hay una pequeña Posta médica, pero está el otro lado del río, y el técnico solo les visita una vez cada tres meses, y ni siquiera atiende a toda la población. Visitamos a un par de ancianos que están ya en las últimas, y se quejan del abandono que sufren por parte de salud y de la misma familia…

Los niños de la catequesis en la capilla de Paisá.

Pero entre las alegrías, están celebrando el aniversario de la comunidad de Paisá. Van a comer vaca, la han comprado de lejos y la traerán en unos días (por la misma trocha que nosotros hicimos para venir). Cualquier acontecimiento, cualquier fiesta, es alegría grande y movimiento en la comunidad, y la “traída” de la vaca, es una fiesta.

Jueves 25 de septiembre de 2014, último día en Paisá.

Han llamado por radio a las 6:00 am diciendo que vayan los hombres con sus machetes para ayudar a traer la vaca, que está en Kusu Kumbain…Todos se animan y comienza ya el espíritu festivo a llenarlo todo. Han conseguido una vaca de 9 meses que les ha costado 900 soles (dindero de la comunidad de Paisá).


Los niños recogiendo renacuajos en la cocha de barro. Esta será la suculenta cena de la noche.... (¡¡ancas de rana!!)


Antes de que llegue la vaca salgo a pasear por la mañana y veo a unos niños en una cocha de barro sacando pequeños renacuajos. Dicen que con la lluvia los hay a montones. Uno de ellos, el más avispado, se mete en el barro y los va cogiendo y metiendo en una botella de plástico que el otro sostiene, uno por uno y con sumo cuidado… Este es su diario vivir. Por la noche dará la casualidad de que nos inviten a comer, en una de las casas que visitamos, un sabroso plato de estos renacuajos fritos.


¡¡ Trajeron la vaca!!


Al poco avisan diciendo que ha llegado la vaca, y todos vamos a verla…Todo un acontecimiento. El sábado la matarán y se la comerán. Nosotros ya no lo veremos, mañana regresamos.

 


Almuerzo comunitario, con ¡¡gallina criolla!!
Por nuestra parte, hemos comprado gallina criolla y hemos hecho almuerzo comunitario con los miembros de la comunidad cristiana que han querido asistir, hemos terminado con una celebración y despedida.

Viernes, 26 de septiembre de 2014, salida de Paisá.


Esta vez nos levantamos bien temprano, recogemos hamacas, sacos, todo y tras un rápido desayuno, nos ponemos de nuevo en camino, esta vez de regreso. Ha seguido lloviendo y hay barro, pero logramos regresar en 4 horas y media, y al llegar, nos vamos directas al río, mientras esperamos que llegue Roberto.
Fin de la visita

Han sido cuatro días conviviendo con una familia awajun, que nos ha acogido cordialmente en su casa y ha compartido con nosotras lo que tienen y lo que son, que son para nosotras una ventana abierta a este mundo awajun, tan rico y diverso.
 
¡¡Muchas gracias!!



1 comentario:

  1. Otra vez comento: me ha encantado leer la correría. Las acompaño con mi oracion

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