sábado, 3 de febrero de 2018

EXPERIENCIA DE MISIÓN EN SAN LORENZO

Una de las laicas de La Compañía Misionera, Delia Door, ha pasado un par de semanas en una de nuestras comunidades, en San Lorenzo (Datem del Marañón) y nos comparte lo vivido.


"Partí desde Tarapoto en avioneta a San Lorenzo el día 4 de octubre de 2017. Tenía un poco de miedo, pero me puse en las manos del Señor, ya que era la primera vez que volaba en avioneta en un trecho tan largo. A medio camino nos cogió una tormenta leve, gracias a Dios que tuvimos un piloto muy experimentado. El viaje en la avioneta fue fantástico, ver el esplendor de toda la selva. Ver desde las alturas al Rio Marañon.  ¡Que maravilla!

                                    

Casa de las hermanas en San Lorenzo


Fui recibida por la Hna. Sylvia que en motocar me llevó a la casa donde me esperaba la Hna. Angelica, que es toda ternura.  La Hna. Sylvia me enseñó mi habitación e hicimos un recorrido por toda la casa. Es una casa rústica, llena del amor de Dios.  Me dio los horarios.  A las 7:00 a.m. era la oración en la Capilla, luego el desayuno y después a nuestros quehaceres, como lavar la vajilla, lavar nuestra ropa, arreglar nuestro dormitorio, dar una vuelta por el pueblo e ir al mercado.  En la tarde fuimos a Misa donde me presentaron al Párroco, el Padre Martín y a los misioneros polacos. Allí conocí a San Lorenzo, un Santo que fue quemado en una parrilla.
Parroquia de San Lorenzo
Nuestra Capilla
                      
                    



En una oportunidad tuvimos la Eucaristía en nuestra Capilla, con el Párroco que era el celebrante y también estuvieron los misioneros polacos y el compartir del Evangelio fue muy enriquecedor para cada un@ de nosotr@s.

El dia 6 de octubre fue un día muy especial para mi, ya que mi Papá cumplía 11 años de fallecido y lo recordé en la oración de la mañana junto con las Hermanas y luego el Padre Martín celebró la Misa por mi Papá en la Parroquia. 

Ese mismo día conocí a Margarita Cárdenas, laica de la Compañía, que es de la etnia Shawi.  Un joven muy entregada a su misión.

También visité el Museo de San Lorenzo que fue iniciativa de la Hna. Maria Dolores, donde se puede apreciar todo lo que  ella recopiló a través de los años sobre los mitos, ritos y leyendas de la cultura Shawi.
Museo de San Lorenzo  
             
                                                Cultura Shawi


Cuando no íbamos a visitar los pueblos La Unión y Carabanchel, a las 6:30 p.m. partíamos para la Parroquia para rezar el Rosario y escuchar la Santa Misa.  El Párroco es un sacerdote muy entregado, sencillo y lleno del amor de Dios, me encantaban sus homilías. Los días martes íbamos al Pueblo de La Unión donde se celebraba la Eucaristía a las 6:00 p.m. pero llegábamos antes para visitar a las familias de ese pueblo donde carecen de todo menos del amor a Dios.  Era un lugar muy pobre pero cuando entrabamos a las casas y conversábamos con las familias se llenaban de alegría al vernos y compartíamos la palabra de Dios, luego nos reuníamos en la Capilla donde el Padre Martín celebraba la Santa Misa y era maravilloso escuchar con que sencillez les explicaba a la gente el Evangelio y después de la Misa la Hna. Sylvia daba a algunas familias la catequesis. Los días miércoles nos tocaba el pueblo de Carabanchel donde las misioneras polacas daban la catequesis a los niños de ese lugar y la Hna. Angelica daba catequesis a una joven que se esta preparando para el matrimonio y después se celebraba la Eucaristía. Los días jueves me tocaba dar la catequesis de preparación al Bautismo a Janeth Guzman, una jovencita de 17 años, que vivía con sus tíos en Carabanchel. Un domingo visitamos la tumba donde se encuentra la Hna. Maria Luisa.

Dando Catequesis Hna. Sylvia 
                       



En Carabanchel con la Hna. Angelica y Janeth


                                   

También visité el Internado y el Colegio Interetnico.  En  el colegio están criando tortugas es un Programa de una universidad. Han hecho una piscina de arena donde han enterrado 500 huevos de tortugas y ver nacer a las tortugas es toda una experiencia.



Nacimiento de Tortugas
                                             
                                                               
En varias ocasiones tuvimos visitas como Charo que es amiga de la Compañía, el Padre Profetano, Rector del Seminario de Yurimaguas que llegó con dos seminarista y las Hermanas le dieron hospedaje en el Ninare.

En otro momento tuvimos la visita de Melvy, amiga de la Compañía, es una persona muy entregada a su profesión.  La noche anterior a mi partida llegó la Madre Cándida de la Congregación de Lauritas,  se quedó hospedada en nuestra casa.

Visitamos a varias familias vecinas a la espalda del Colegio Interetnico, las familias Musolini, Aranguanasa y otras.

                                         

                                        Visitando Familias con la Hna. Angelica


El comienzo no fue fácil para mi, fue dejar todas mis comodidades, mi hogar, mi familia, mis amigas y amigos. Y también acostarme temprano, al principio fue difícil pero después me acostumbré y me decía todo lo puedo en Aquel que me conforta.  No teníamos luz todo el día, venía a veces a las 5:00 p.m. o a veces ya no teníamos luz hasta el día siguiente. 

En varias oportunidades fuimos a las veladas que realizan las familias del lugar en honor al Señor de los Milagros, eso lo hacen solo en el mes de octubre.  Velan al Señor durante toda la noche. También asistimos a la Procesión del Señor de los Milagros que lo sacan los días domingos después de Misa de 7:00 pm.
                              












                                            

Veladas en honor al Señor de los Milagros


Saliendo el Señor de los Milagros de la Parroquia de San Lorenzo


Mi experiencia como laica de la Compañía Misionera Sagrado Corazón de Jesús, ha sido muy  enriquecedora para mi vida. He encontrado a Dios en la naturaleza, en el canto del gallo,  en la gente de ese lugar tan alejado de Lima y olvidado, en el sonido de las aguas del Rio Marañón y las embarcaciones que se deslizaban por el, en el sol que quema y da vida, en el ruido que hacen las avionetas al pasar.  Ver toda esa creación hecha por nuestro Padre Dios.

Me tocaron días de tormenta. Comienza con un viento muy fuerte que parece que van a arrancar los arboles de raíz, luego se oscurece todo y no se ve el Rio Marañón, ni la selva de enfrente. Cuando empieza la lluvia se va esclareciendo todo y comienzan los truenos, rayos, relámpagos.  La lluvia puede durar todo el día o toda la noche o algunas horas. Pero el olor a tierra mojada, escuchar el ruido de la selva, de sus insectos es muy hermoso.  Desde el comedor tiene una vista preciosa, se ve pasar las embarcaciones, los pasajeros cubiertos con plástico y el que maneja la lancha sin protección alguna y a pesar de la tormenta ellos siguen trabajando. Son hombres fuertes y rudos que soportan tanto el calor como la lluvia. 


Las puestas de sol son una maravilla, un hermoso regalo de Dios.     


La experiencia para mi ha sido y será inolvidable. Sentía una felicidad tan grande que me  llenaba toda y una plenitud que no se compara con todas las comodidades que tengo en mi vida diaria. Me di cuenta que lo mas importante es entregarse a Dios, despojarse de todo. Entender esa otra cultura tan diferente a la mía.

Esta experiencia me hizo vibrar el corazón ver ese hambre de Dios que hay en cada persona que conocí. Es un verdadero lugar de misión, donde hay mucho que hacer, donde hay mucho hambre de la palabra de Dios, donde la gente es pobre pero de una gran riqueza de corazón. Son tan sencillos, tan humanos y de un corazón limpio.

Puedo decir con certeza que mi vida ya no será la de antes. He aprendido a valorar mas a mi familia, mis amigas y amigos.  Dar gracias a Dios por los grandes regalos que El me ha dado en mi vida. Donde el contacto con la gente es enriquecedor porque te dan amor, cariño, amistad desinteresada.

Esta experiencia me ha llenado mi corazón, ese compartir con las Hermanas Sylvia y Angélica: la oración, los alimentos y cada una de ellas contar su experiencia  desde sus inicios de su vida religiosa como Misioneras de la Compañía. Fue un compartir muy lindo. 

Realmente me voy llena del amor de Dios.  Días de paz y tranquilidad y ver la preocupación de cada una de ellas por preparar a la gente en el amor a Dios.  Es hermoso ver su entrega, su amor, su amistad, sus delicadezas. 
  
Cada momento vivido aquí en San Lorenzo ha sido de entrega a Cristo Jesús, ya que solo El nos puede dar la fuerza necesaria para estar alejadas de toda comodidad, lejos de la familia, solo pensando en dar la vida por los demás, por los mas necesitados.

He sentido arder mi corazón del amor de Dios. No me cansaba de dar gracias a Dios de haber sido bendecida por El por todo lo que me ha dado en la vida: padres, hermanos, hermana, abuel@s, ti@s, prim@s, sobrin@s, amigas y amigos y a la Compañía Misionera del Sagrado Corazón de Jesús. 

Fueron días maravillosos de vivencia continua del amor de Dios.

En todo amar y servir.

DELIA CARMEN DOOR JIMENO
LAICA DE LA COMPAÑ IA MISIONERA
SAGRADO CORAZON DE JESUS





OCTUBRE 2017 

lunes, 22 de enero de 2018

HASTA SIEMPRE PAPA FRANCISCO, CUÁNTO BIEN NOS HAS HECHO!!!

Terminó la visita del Papa Francisco al Perú. Han sido tres días llenos de emociones y bendiciones. Solo podemos agradecer por todo lo que nos deja.
Incluímos las palabras del Papa Francisco en el final de una entrevista realizada por un periodista del Diario La República, del Perú.

¿Qué se lleva consigo de este viaje a Perú? 
  
Me llevo la impresión de un pueblo creyente, que pasa muchas dificultades y las pasó históricamente, pero una fe que me impresiona, no solo en Trujillo, donde la piedad popular es muy rica y muy fuerte. Sino también la fe de las calles, y no solo en Lima, donde evidentemente se nota. También en Puerto Maldonado, donde pensaba tener el acto en un lugar como este, pero estaba lleno, y también en las calles. Un pueblo que salió a expresar su alegría y su fe. Es verdad que ustedes son una tierra ensantada. Son el pueblo de Latinoamérica que tiene más santos, y santos de alto nivel. Toribio, Rosa, Martín, Juan. De alto nivel. Creo que la fe la tienen muy calada dentro. Yo me llevo de Perú una impresión de alegría, de fe, de esperanza, de volver a andar y, sobre todo, muchos chicos. Volví a ver esa imagen que vi en Filipinas y Colombia, los papás y las mamás a mi paso levantando a los chicos, y eso dice futuro, dice esperanza, porque nadie trae hijo al mundo si no tiene espernaza. Lo único que les pido es que cuiden la riqueza. No solo la de las iglesias y los museos, que las obras de arte son geniales, y no solo de los sufrimientos, que los han enriquecido mucho, sino la riqueza que yo vi en estos días también.

La entrevista completa la pueden leer en:

http://www.periodistadigital.com/religion/vaticano/2018/01/22/francisco-en-el-vuelo-pido-perdon-si-he-herido-a-las-victimas-de-abusos-con-mis-palabras-sobre-el-caso-barros-religion-iglesia-chile-peru-sodalicio-amazonia-pederastia.shtml

martes, 2 de enero de 2018

TERMINANDO EL AÑO: LAIC@S DE LA COMPAÑÍA MISIONERA

El grupo de laic@s de La Compañía Misionera del Sagrado Corazón de Jesús finalizó el año con la elaboración de su Proyecto para el 2018 y nuevas expectativas y planes para el nuevo año, entre ellos, los de ir a alguno de los lugares de misión donde se encuentran las hermanas en Perú u otros países...
Elena Mamani nos narra su experiencia.


"He participado muy animada y con  mucho interés en la última reunión del año de la comunidad  laical de la Compañía Misionera.
Me he sentido más identificada como laica de la Compañía Misionera porque creo que estamos integrándonos más y sobre todo que estamos avanzando en nuestra perspectiva misionera: hasta ahora hemos ido transmitiendo nuestras propias vivencias en forma individual para dar a conocer nuestro carisma de la compañía, pero a partir de ahora se abre algo nuevo en nuestro proyecto como comunidad misionera laical:  participaremos en la misión de apostolado  en comunidad en lugares de misión específica. Esto me satisface , me anima siento que estoy creciendo más en esta dimensión misionera de la Compañía para dar amor , servicio , entrega y oraciones a mi prójimo.
Hemos terminado con un encuentro de oración en la capilla con toda las hermanas religiosas para dar gracias a Dios por darnos tantas lindas experiencias donde Dios se hace presente en nuestras  vidas. Pudimos finalizar con una reunión amena para compartir con mucho cariño regalos de Navidad a las hermanas de la Compañía Misionera.  Ellas son  mujeres que merecen nuestro respeto y cariño por su gran capacidad de amor que nos entregan. Nos vamos n integrando más todos entre religiosas y laicos sintiéndonos misioneros de la Compañía Misionera del Sagrado Corazón."

Elena Mamani.

lunes, 20 de noviembre de 2017

¿TE GUSTA SUFRIR?

¿Te gusta sufrir?





Lo dijo un joven en unas convivencias, cuando todos estaban compartiendo lo que les gustaba: «a mí lo que más me gusta es sufrir». Todos quedaron bastante extrañados, y entonces él explicó que le gustaba sufrir en el gimnasio, montando en bicicleta, haciendo atletismo. Porque sentía que así se hacía libre de su cuerpo y podía cumplir uno de sus objetivos en la vida: sentirse bien consigo mismo y estar en forma.
La verdad es que aquello me hizo pensar bastante. Sobre todo porque, tras la explicación, todo el mundo estuvo de acuerdo en que, en ese sentido, el sufrimiento estaba justificado, porque estaba orientado hacia un fin bueno. Ahí me di cuenta de que hay categorías que han dado un giro de 180 grados. Puesto que, ese mismo discurso del sufrimiento, si se hubiera aplicado al ámbito de la religión, habría sido rechazado de manera frontal por la mayoría de los jóvenes que se encontraban allí.
Y es que, el sufrimiento es algo que se encuentra presente en todas las vidas. Antes o después todos nos encontramos con esta experiencia amarga, y muchas veces no sabemos cómo encajarla. No se trata de buscarla cueste lo que cueste (como se ha hecho en algunas épocas de la historia), sino más bien de saber encajarla desde la fe. Puesto que, según cómo lo vivamos, todos sabemos que el sufrimiento puede apartarnos o acercarnos de Dios.
Jesús no buscó el sufrimiento por el sufrimiento, pero cuando este llegó en su vida, no le dio la espalda, sino que supo afrontarlo de cara a un fin mayor. Y siguiendo su ejemplo, muchas personas no han huido del sufrir, sino que lo han encajado desde la fe (de manera semejante a como el deportista lo asume en aras de otra finalidad más grande). Pienso en todos aquellos que han dado su vida por coherencia con el evangelio, pero también en las familias que han sufrido con sus hijos, en aquellos que han sido despedidos de su trabajo, suspendido una oposición etc. pero han seguido peleando por sacar adelante su futuro...
Por todo ello creo que, si bien los cristianos no debemos buscar el sufrimiento como fin en sí mismo, tampoco debemos huir de él, sino estar dispuestos a encajarlo con Jesús y desde Jesús.

jueves, 26 de octubre de 2017

COMPARTIENDO LA VIDA CON UNA FAMILIA AWAJUN

 La hna. Gema Pèrez, nos comparte su experiencia de vida con una comunidad awajun del rìo Cenepa.

La semana pasada la pasé en una comunidad del río Cenepa, en casa de una familia amiga, con la finalidad de avanzar un poco en el conocimiento del idioma Awajun y de su cultura.
Es una riqueza y una Gracia tener la oportunidad de compartir con esta gente, sus vidas, sus alegrías y problemas, sus valores que todavía perduran, como el valor del compartir y, como dicen ellos, “no ser mezquino”.

Un descanso, por favor!!!


Me vinieron a buscar a mi comunidad, Huampami, el domingo por la tarde y nos desplazamos por río, en “peque” rumbo a la comunidad de San Antonio, que está como a unos 20 minutos.

Camino de la chacra, cargadas

Ya era tarde cuando llegamos, pero había luna. El baño fue a la luz de la luna en un camino de paso donde había una tubería rota: “no tenemos ducha pero llega agua entubada…”.  Este fue el primer momento en que di gracias a Dios por la oportunidad de vivir y disfrutar de las cosas sencillas, como un baño con una mini palangana a la luz de la luna.

En el taller de artesanía, con las mujeres

Ya era de noche. En las horas de las comidas se comparte lo que hay con quien llega. Todos comen si hay comida. Conversación, compartir, un poco de masato y hasta el día siguiente…
Amanecieron tempranito y el cabeza de familia ya estaba trabajando en cosas de la casa: el cerco de las gallinas estaba malogrado. Con paciencia y pericia fue tapando los huecos, pues las gallinas de las vecinas estaban muriendo por peste y no convenía que las suyas se contagiaran. Son su sustento, nada es al azar.

Artesanas y artistas las mujeres awajun

Este día era día de chacra: “No está lejos, pero hay que subir, bajar, volver a subir y bajar hasta llegar. Al regreso vamos a sufrir…” ¡Esa subida era tremenda en realidad! El corazón parecía que ya se salía del pecho, y eso que iba sin carga, solo con mi cuerpito y un bastón improvisado por el camino. Tras más de una hora de subida, llegamos a la chacra, en la que había un tambito donde descansamos un rato (unos más y otros menos). En seguida se pusieron a trabajar: buscar frutos y comer cocona, buscar y sacar yuca, básicamente, deshierbar…

Me cuentan el mito de Ipak en vivo, aunque no recuerdo quién empezó a pintar primero...

Y regresamos, esta vez cargados. Ellos llevaban una changuina cargada de yuka y cocona que pesaría 20 kg aproximadamente. Ahí comprendí el “al regresar vamos a sufrir”. Están muy acostumbrados al trabajo duro y al sufrimiento. Forma parte de sus vidas y es su medio de subsistencia: la chacra es la despensa, donde tienen sus alimentos, y la mayoría está algo alejada de la comunidad. No hay carreteras, no está el río cerca…hay que caminar y cargar. Acostumbrados a sufrir.

Hemos comido pollo en todas sus variedades. La cocina de las tías...

Tras otra hora de camino nos bañamos en el río, ya habiendo dejado los víveres en la casa. La tarde ya podía ser de relativo descanso, porque en realidad, nunca dejan de hacer cosas.
Por la noche, con la luna llena, había un pájaro que cantaba. Es un canto de selva y empecé a preguntar quién era, qué animal cantaba así…”Auju”, me dijo la niña. Yo no entendía nada, parecía que me estaba contando un cuento… efectivamente, Auju fue persona, era la esposa de Nantu (que era la luna), Nantu era varón. La historia termina con que Nantu se va al cielo y Auju queda en la tierra, sin poderle seguir. Cuando hay luna llena Auju canta a la Luna, Nantu. Así, después de cenar, nos fuimos a dormir, con Nantu y Auju que esa noche no dejaba de cantar.

Por el Cenepa, en busca de la chacra, esta vez junto al río, no hay que caminar, solo remar...

El día siguiente lo pasamos en la comunidad, aunque descubrí el taller de artesanía de las mujeres, que elaboraban sus vasijas mientras contaban sus cosas y se reían de todo, empezando por las apach (no aguajun) que no sabían hacer una línea recta con un trozo de arcilla. Son ágiles para sacar un canto con alguna anécdota que esté sucediendo y así, nos pusimos a cantar: “Mina pining menkekau, ya jukime” (mi pininga desapareció, quien se la llevó), porque mientras dejé el intento de pininga para que se secara, las señoras la adhirieron a otra que estaba en mejor estado y al regresar yo, ya no había pininga. Entre risas cantamos esa canción.

Regresamos con productos de la chacra para varios días

AL regresar fuimos a buscar suri, que es una larva que crece cuando tumban un palo de palmera, sacan su chonta y hacen unos cortes donde el insecto en el que se convertirá el suri, pone sus huevos. El resultado es un rico gusanito, pura proteína vegetal. ¡Kiakiatu! (¡Mantecoso!).

Suri!!!! Mantecoso, delicioso plato típico de selva. Recién cogidos!!

Los niños llegaron por la tarde con otro cuento que habían aprendido en la escuela, esta vez eran Ipak y Sua, que se convirtieron en el achiote y en el tinte que usan para el pelo. El achiote es el fruto del que sacan la pintura roja con la que se pintan en determinados acontecimientos. Ya imaginan cómo terminamos, porque trajeron ipak, para que yo supiera lo que es (que ya sabía)…


Quemando una canoa, uno de los últimos pasos de la construcción de la canoa

Y así transcurrieron los días, entre la casa y las chacras, las conversaciones por la noche, los partidos de fútbol y vóley por las tardes y las múltiples anécdotas de cada día.
Pero una de las cosas que más me impresionaron fue el último día. Ya dije que entre esta gente cuando se come siempre el que llega encuentra comida. Se comparte lo que hay. Lo vi desde el primer día. Pero la última noche fue más especial. Ya nos habían servido a todos los de la casa y empezábamos a cenar, y llegaron varios, entre ellos la nieta mayorcita y su padrastro. El padre preguntó por lo bajo si había comida y su mujer dijo que no. Entonces ella fue tomando una cucharada del plato de cada uno de los adultos y completó un plato para el adulto, otros para los niños y a la nieta su abuelo la sentó a su lado y la puso a comer de su plato…Luego llegaron más y de nuevo se repitió la operación. Me emocionó vivir esto. Lo que hay se comparte. Todos comen si hay comida.

Y para terminar dos anécdotas que sucedieron la última noche. La primera es que la perrita se puso de parto a la una de la madrugada, y, claro, toooodos participaron. La segunda es que, un par de horas después se escuchaban gritos por la comunidad: “ikamia” y fueron comunicándose “a grito pelado”, hasta que ya todos en la casa se levantaron (las tres y punta de la madrugada) y empezó un movimiento por la comunidad como si fueran las 8 de la mañana. Finalmente me levanté y pregunté qué sucedía. Un tigre, otorongo, apareció en el cercado de uno de los comuneros, pasó la voz, así, gritando por la noche, y ya se pusieron todos en movimiento para cazar al otorongo… que se les escapó, claro.

La perrita, Pila, se puso de parto....

Este es un pequeño esbozo de una experiencia de convivencia con una familia awajun del río Cenepa. Me he sentido en mi casa, acogida como una más de la familia. Me han abierto las puertas de su casa y me han permitido ver cómo viven, cómo comparten, sus alegrías y sus problemas también (que nunca faltan), sus valores y antivalores.

Doy Gracias por esta oportunidad, por la apertura, por el compartir y sobre todo, por tanto que me enseñan de la vida, del compartir. Los pobres son quienes pueden enseñarnos a compartir de verdad, porque comparten lo que tienen, dan se su plato, su propia comida. Eso es Evangelio.

Hasta la próxima experiencia!!!!

 

Gema Pérez Jover