sábado, 6 de junio de 2015

“El BAGUAZO”, ESPERAR CONTRA TODA ESPERANZA (Rm 4,18)

Alfredo Vizcarra Mori, obispo del Vicariato de San Francisco Javier, Jaén.


Nuestro obispo del vicariato de Jaén, al que pertenecemos las que estamos en la zona del Nieva, departamento de Amazonas, escribe a cerca de los acontecimientos vividos el 5 de junio de 2009, el baguazo, y su postura frente a este acontecimeinto y cómo se sigue viviendo hoy.
 Gracias, Alfredo, en nombre de todos los implicados y de todos quienes queremos estar cerca de este pueblo awajun/wampis.
Representantes de la zona selva del vicariato: laic@s, religios@s junto con nuestro obispo, Alfredo.

Como obispo del Vicariato Apostólico “SanFrancisco Javier”, he querido dar continuidad a la tarea pastoral impulsada porMons. Santiago García de la Rasilla Domínguez, S.J., mi predecesor. Enfidelidad al Evangelio y siguiendo el camino trazado por Santiago, les escriboa propósito de los sucesos tan dolorosos del 5 de junio del 2009, en “La Curvade la Esperanza”, hasta ese entonces conocida como “Curva del diablo”.
Se trata de una obligación moral, que viene del interior; la conciencia me dice que como pastor no puedo eludir esta responsabilidad. El país tiene necesidad deque se respete y valore la diversidad, de que no prime una única concepción de desarrollo y que se nos hable con la verdad.
Durante este primer año, me he dedicado a conocer el Vicariato, a palpar la realidad de la vida de los hombres y mujeres que habitan en este hermoso y rico territorio. Hace poco estuve viviendo tres semanas en una comunidad awajún. Es desde esta experiencia que me brota abordarla evolución de la situación de los procesados por los sucesos del “Baguazo”.También lo hago desde la experiencia que últimamente estamos viviendo todos los peruanos; desde las muertes de civiles y policías enfrentados violentamente por el conflicto de Tía María. Pareciera que no hemos aprendido ninguna lección en nuestra manera de pensar las posibilidades de desarrollo del Perú y nuestra manera de llevar a cabo su ejecución.

A la izquierda, el ejército del Perú (atención al armamento, con fusiles!!). A la derecha, los awajun/wampis (con sus lanzas!!)

            En su carta de hace dos años, Mons. Santiago nos decía que esos fueron días de muerte y de vida porque en aquel enfrentamiento irracional se mataron entre hermanos y aún hoy no se ha esclarecido quienes fueron los responsables.
“Y el cadáver, ¡ay!, siguió muriendo Hoy, como hace seis años, seguimos buscando chivos expiatorios queriendo juzgar únicamente a quien apretó un gatillo, lanzó una piedra… y cerramos los ojos ante aquello que provocó esta situación de violencia. ¿Hasta cuándo seguiremos postergando nuestra respuesta al grito de justicia del mosaico de naciones que es el Perú, para dejar de ver su futuro sólo desde Lima y desde criterios únicamente economicistas, los de la primacía del mercado? “En este sistema, que tiende a fagocitarlo todo en ordena acrecentar beneficios, cualquier cosa que sea frágil... queda indefensa ante los intereses del mercado divinizado, convertidos en regla absoluta.”(Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, n° 56)

Misioner@s de la zona selva del vicariato, con el nuevo obispo, Alfredo Vizcarra.

“todos los hombres de la tierra lo rodearon…incorporóse lentamente... echóse a andar” En esa misma carta, Mons. Santiago decía que “no podemos permitir que la esperanza nacida de la muerte… se vea rota en mil pedazos por intereses turbios o temores inconfesables de quienes tienen algún poder en la aplicación de la Constitución y de la Ley”. Inspirados por sus palabras de pastor, hemos continuado apoyando a los 53 procesados y hemos colaborado velando porque el debido proceso sea respetado. Es decir, que estas personas no sean juzgadas como delincuentes comunes, sino que se tenga en cuenta que lo ocurrido fue el desenlace fatal de una reivindicación acallada con violencia, obedeciendo a una decisión superior de desalojo cuando todo indicaba que no era oportuna, por decir lo menos. Que la reacción ante la violencia no es igual en todos los grupos humanos, y en este caso está guiada por patrones culturales que no se pueden pasar por alto y que tienen que ver con la defensa de la vida. Que el proceso se lleve a cabo con la celeridad que requiere el respeto a la condición de desventaja económica de los procesados y sobre todo el respeto a La Espera de todo un país porque se aclaren las responsabilidades.
Seis años son demasiados para esclarecer esta tragedia nacional. Porque esperamos un país fraterno, justo y en paz, no nos bastan discursos retóricos que, bajo un aparente celo por los intereses del país, nos ocultan intereses de poder económico y político, y se encubren errores o delitos. Necesitamos urgentemente el discurso de la verdad para sanar heridas y seguir caminando como hermanos y hermanas que se respetan en su diversidad y diferencia. Sólo así es posible la justicia, la paz y la prosperidad para todos. Construir esto, aunque quienes tienen poder tienen mayor responsabilidad, es sueño y tarea de todas y todos los peruanos.
Con la esperanza de que la Vida de Dios es más fuerte, elevemos nuestras plegarias para que el fruto de este proceso sea que crezcamos en hermandad.

 AlfredoVizcarra Mori, S.J.
ObispoVicario de Jaén, San Ignacio, Condorcanqui, Imaza y Aramango.

LOS CENTAVOS DE NOEMÍ


Les presentamos hoy una poesía de B. González Buelta, S.J. que nos ayude a entrar en el mirar de Dios...


A Noemí, la viuda pobre,
todavía le dolían
los dedos de las manos
cuando depositó en silencio su ofrenda para los pobres
en el cepillo del templo.
Había trabajado todo el día
cosechando aceitunas
en el olivar de Sadoc,
un alto funcionario.

Al final de la jornada
pensó que ningún vecino
estaba en apuro urgente.
Ella no había comprado
nada a crédito
en la tienda de Josías.
Su velo descolorido
podía durar más tiempo.
Y no  le seducían en el corazón
las baratijas que anunciaba
el comerciante
sentado en su camello.

Noemí sabía mucho
de hambres hincadas
como un alfiler
en el centro del estómago,
de deudas enviando mensajeros
con insistencia y amenaza,
y de emergencias repentinas
desequilibrando en un instante
la frágil existencia.
Por eso dejó con alegría
unos centavos en el templo,
regalo suyo y de Dios
para un hermano.

Era poco dinero.
Pero era todo para ella.
Y todo el corazón
Quedó abierto
Para todo el don
Que el Dios del Reino le ofrecía.



B. González Buelta, S.J.

viernes, 5 de junio de 2015



Maria del Carmen Gómez Calleja (*)

La reciente fundación de la Red Eclesial Pan – Amazónica (REPAM) es una buena noticia, un impulso y una esperanza para el compromiso de la Iglesia católica con los pueblos de la Amazonía
En Brasilia, los días 9 al 12 de setiembre del 2014, se llevó a cabo un encuentro de representantes de la Iglesia católica de los países de la Pan- Amazonia. En el compartir de las experiencias de acompañamiento pastoral, se constató que los grandes problemas son comunes.
 En noviembre del 2014, REPAM publicó la Carta Pastoral “Pan – Amazonía: fuente de vida en el corazón de la Iglesia” en la que plantean las preocupaciones pastorales y dan a conocer la razón de ser de este recién nacido organismo eclesial. Vale la pena leer esta carta, en la que encontraremos resonancias y llamadas quienes estamos cerca, de alguna manera, de los problemas y aspiraciones de los pueblos indígenas amazónicos.
Hna. Juliana María Gómez en uno de los actos de la Plataforma "Yo soy Bagua"

Me parece útil transcribir algunos párrafos: 
“La voz de los profetas resonaba y está resonando aún en el silencio de las selvas, la valentía de los pastores ha enfrentado y sigue enfrentando los intereses privados, y la sangre de los mártires ha bañado y sigue bañando la tierra y los ríos de la Amazonía. Con el papa Francisco afirmamos que “la Iglesia no está en la Amazonía como aquellos que tienen las maletas listas para partir después de haberla explotado. Desde el inicio, la Iglesia está presente en la Amazonía con los misioneros, congregaciones religiosas, sacerdotes, laicos y obispos, y ella continúa presente, y es determinante para el futuro de aquella región". (c.f. Evangelii Gaudium- no. 198).” 
La REPAM se coloca al servicio de los pueblos de la Pan-Amazonía, busca luchar en defensa de sus sabidurías ancestrales, de sus territorios y de su derecho a una “participación efectiva en las decisiones” que se hacen con respecto a su vida y sobre su futuro. Los pueblos Amazónicos tienen “el derecho a la consulta” frente a todas las políticas impuestas en la región. Reconocemos y valorizamos su espiritualidad en relación armónica con la creación”.
Nuestros hermanos awajun/wampis luchan por la justicia y  por la defensa de la tierra.

Un acontecimiento importante tuvo lugar en Washintong DC, el 19 de marzo del 2015: la REPAM presentó ante la Comisión Interamericana de derechos humanos un informe sobre la “Posición de la Iglesia católica ante vulneración y abusos contra los derechos humanos de las poblaciones afectadas por las industrias extractivas en América Latina”
En el apartado de casos emblemáticos se presentó la situación del Lote 116 que está ubicado en Condorcanqui (Amazonas) y Datem del Marañón (Loreto).
El informe dio cuenta del engaño sufrido por los pueblos indígenas awajun y wampis, con motivo de los acuerdos tomados con el Estado para la creación del área protegida “Santiago Comaina”
Después de un proceso de consulta, el Estado peruano creó el área natural con solo la mitad de la extensión acordada y entregó en concesiones a empresas extractivas la otra mitad. “Esta fue una de las razones –junto con otras como algunos Decretos legislativos que afectaban sus derechos- que desencadenó el grave conflicto socio-ambiental conocido como el “Baguazo” de junio del 2009 y que tuvo como desenlace la muerte de 34 personas entre policías y civiles. En la investigación oficial de lo que realmente ocurrió en este terrible conflicto socio ambiental, la Iglesia católica también tuvo un papel fundamental a través de la Vicaría de solidaridad del Vicariato Apostólico San Francisco Javier de Jaén. En este proceso constitucional de amparo las organizaciones indígenas cuentan con el apoyo y la asesoría de cuatro instituciones de sociedad civil: CAAAP, CEAS, IDL y Cooperacción; las dos primeras vinculadas con la Iglesia católica.”
El Documento de Aparecida, aprobado por la Conferencia general del Episcopado Latinoamericano en el año 2007 es antecedente y fundamento de esta posición que los representantes de la REPAM presentaron ante la Comisión interamericana de derechos humanos. En la redacción de este documento tuvo una participación muy activa el Cardenal Jorge Bergoglio, hoy Papa Francisco, y ahora está a punto de entregarnos una Encíclica sobre el cuidado de los bienes de la creación. Sin duda será un gran aporte para fortalecer el compromiso de la iglesia latinoamericana con la Amazonía.
Estamos celebrando el sexto aniversario del “Baguazo” y la Iglesia peruana, particularmente el Vicariato San Francisco Javier y CEAS mantienen el apoyo a los procesados en el juicio “Curva del Diablo”.
 A la luz de estos acontecimientos eclesiales que nos fortalecen la esperanza nos sentimos parte de esta iglesia de los pobres, enfrentando las situaciones concretas de injusticia que padecen nuestros hermanos.

 Maria del Carmen Gómez Calleja, religiosa de las Siervas de San José. Premio Nacional de DDHH 2013. Es una de las autoras del libro “La verdad de Bagua: informe de la Comisión Especial para investigar los sucesos de Bagua

AMAZONAS: PREOCUPACIÓN EN EL CENEPA POR EL AUMENTO DE LOS CASOS DE SIDA

Martes, 02 de Junio 2015  |  12:40 pm
Amazonas: preocupación en Cenepa por aumento de casos de VIH sida

Treinta nuevos casos de VIH (sida) y otros 15 aún sin confirmar en lo que va del año, se han detectado en el distrito selvático del Cenepa
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Treinta nuevos casos de VIH (sida) y otros 15 aún sin confirmar en lo que va del año, se han detectado en el distrito selvático del Cenepa, provincia de Condorcanqui (región Amazonas), informó la magister Jenny Oliva Pérez, responsable del programa de despistaje de VIH de la red de Salud de esta provincia fronteriza.
Este mal afecta a adolescentes y jóvenes que oscilan entre las edades de 14 a 29 años, señaló la funcionaria tras haber desarrollado con su equipo de trabajo durante siete días, una serie de investigaciones y tomas de muestras de sangre en la población indígena y mestiza de este distrito fronterizo.
Oliva Pérez dio a conocer que otros 56 pacientes, a quienes se les detectó en el 2012 ser portadores de VIH, reciben tratamiento retroviral. En tanto, en los centros educativos de esa zona selvática, se ahondan los talleres de prevención de sida y se vistan a las familias para que reciban consejería y tengan sumo cuidado con sus hijos.
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