sábado, 10 de enero de 2015

NAVIDAD EN LA SELVA PERUANA


Las hermanas Marta Iturralde española  y Denise Yamba congoleña,  de la Compañía Misionera del Sangrado Corazón de Jesús, junto al Padre Carloncho, S.I, han pasado estas Navidades en las comunidades del Río Santiago, de la  selva amazónica del Perú, en la Provincia de Condorcanqui, Departamento de Amazonas.  siendo presencia del AMOR que JESÚS NOS TRAE, y viviendo la experiencia del Nacimiento de Jesús entre los pueblos más alejados de nuestro país.

Hermanas Denise y Marta viajando en canoa por el Río Santiago para visitar una comunidad. 


En estos días han visitado las comunidades de Villa Gonzalo, La Poza y   Chosica,  allí estuvieron preparando y celebrando  la Navidad, con el pueblo, awajum, wampis y colonos, de forma muy sencilla, así al estilo que Jesús nació, sin apenas nada... Así se ha vivido en esta zona la Navidad. Y este pueblo sencillo, puede adorar a JESÚS NIÑO ENVUELTO EN PAÑALES Y ACOSTADO EN UN PESEBRE  y sentir la alegría de reconocer al EMMANUEL - EL DIOS CON NOSOTROS, que vive hoy ENTRE LOS POBRES.

Marta y Denise preparando un cartel para la celebración de la Navidad. Capilla de Chosica. 

El cartel en lengua wampis dice: "ALEGRÉMONOS, JESUS HA NACIDO"



Estas comunidades solo las podemos visitar  tres veces al año, ya que somos muy pocos y no podemos llegar a todas las comunidades que piden la presencia del sacerdote y de las religiosas. los que vivimos en  la ciudad no nos damos cuenta de la facilidad que tenemos para poder tener la Eucaristía, y no lo valoramos.  Pidamos a Jesús que es el  Dueño de la mies que envíe misioner@s a toda esta zona de la selva que tanto se necesitan.
Capilla de Villa Gonzalo del Río Santiago, el P. Carloncho esperando a la comunidad

Los  días que estamos en las comunidades, se aprovecha para visitar a las familias,  para ir compartiendo más de cerca la realidad que se está viviendo e ir estrechando lazos de amistad.

Marta y Denise visitando a la familia de Alfredo, uno de nuestros catequistas.

JOVEN
Y... si  te sientes llamada a conocer nuestra vida...
Y... si  deseas vivir  durante un tiempo en algunas de nuestras misiones de la selva,  con los distintos grupos nativos o en otros  países  en los que estamos...
Y...  si sientes que Dios te invita a profundizar más tu relación con Él y a hacer algo más de lo que ya estás haciendo...
 ¡Anímate a realizar  un discernimiento vocacional!
¡ÁNIMO, LA MISIÓN TE ESPERA!

domingo, 28 de diciembre de 2014

INMACULADA NOS CUENTA SU EXPERIENCIA EN LA MISIÓN DE HAITÍ

EXPERIENCIA EN   LA  MISIÓN  DE  HAITÍ
Hermana Inmaculada Díaz en la misión de Bombardópolis (Haití). 

Queridos lectores y lectoras de esta página:

Hace unas semanas que he regresado de Haití donde he pasado tres años en la misión que la Compañía Misionera tiene en ese país.

La misión está en una zona rural, no tan árida como otras del país, llueve de vez en cuando y se mantiene la vegetación, últimamente se está haciendo mucho esfuerzo para que no se talen los árboles, que tradicionalmente se utilizan para la elaboración de carbón. Este carbón vendido en la capital es una de las fuentes de ingreso para las familias de esta zona , eso conlleva la pérdida de grandes espacios  de bosque , pero es el único modo de hacer un poco de plata para las necesidades familiares pues no hay apenas fuentes de trabajo.
Las jóvenes mostrando sus preciosos bordados.

La Compañía Misionera,  está unida a la parroquia y colabora con varias actividades, entre las cuales se destacan los talleres de bordados, de señoras y de jóvenes, estos han adquirido un buen nivel de calidad y elaboran productos que venden , por ejemplo bolsos, cojines, secadores de cocina y agarradores, manteles, carteras, y también ornamentos para los sacerdotes,  como  albas, estolas y casullas,  casi todos los sacerdotes de la Diócesis hacen sus ornamentos en este taller de la misión.

Hermana María Luisa Picón, enseñando bordados a las mujeres de Bombardópolis.

Otra actividad son las visitas que se hacen a personas ancianas y enfermas tanto en el pueblo propiamente dicho como  en los pueblos de alrededor, cada hermana tenemos una zona que visitamos semanalmente, esto nas pone en contacto con una gran cantidad de la población, estos recorridos se hacen a pie, suelen ser de una hora o un poco más de duración para ir y otro tanto para regresar.

Muy interesante es la actividad que se hace conjuntamente con los pastores de la Iglesia Adventista, la construcción de depósitos de agua familiares, conseguir el agua es una tarea costosa pues tienen que ir a los pozos públicos que hay, desde hace unos años, con donativos que llegan de un lado y otro, tanto a los adventistas como a nosotras, se ha comenzado a construir unos depósitos que recogen al agua de la lluvia de las casas, es una cosa muy práctica y beneficiosa  y una bendición la buena colaboración que tenemos con los hermanos adventistas que se encargan de la construcción, con un equipo de albañiles del pueblo muy bien preparados.
Hermana Inmaculada con el grupo de hombres que construyen un pozo para el agua.
Habría mucho para contar, pero de momento es suficiente, para mi ha sido una experiencia de buen entendimiento con el pueblo haitiano, ( después de aprender el kreol, que es el idioma del país),de crear vínculos de amistad, en fin que me he venido con el pueblo y la misión de Haiti en el corazón.


Inmaculada Díaz

martes, 23 de diciembre de 2014

¡FELIZ NAVIDAD! JESÚS ES EL REGALO QUE DIOS NOS HACE.




En este tiempo privilegiado reflexionamos en el sentido auténtico de la Navidad:          como un momento de compartir con ternura y alegría la generosidad del corazón; como un momento de sembrar con gestos de solidaridad las semillas de la paz y del perdón; como un momento de vencer la oscuridad del egoísmo y la ambición para pensar en las necesidades de los demás y en el bien común por encima de nuestros intereses personales; como un momento privilegiado para extender nuestra responsabilidad con el pobre y necesitado, que son también nuestros hermanos.

LAS HERMANAS DE LA
 COMPAÑÍA MISIONERA DEL SAGRADO
CORAZÓN DE JESÚS
LES DESEAN, UNA NAVIDAD MUY LLENA DE TERNURA Y ESPERANZA. 
¡FELIZ AÑO 2015!

domingo, 21 de diciembre de 2014

JÓVENES Y LAICOS DE LA COMPAÑÍA MISIONERA, VIVIMOS UNA FUERTE EXPERIENCIA MISIONERA,

NUESTRA LAICA, GLADYS CRIBILLERO, NOS DESCRIBE SU EXPERIENCIA VIVIDA EN EL ENCUENTRO DE LA  JORNADA MISIONERA DE LAICOS Y JÓVENES.
Grupo de Laicos Misioneros. Gladys Cribillero es  la primera de rodillas a  la izquierda. 
Nuestro encuentro empezó con una oración profunda para sentir la presencia de Jesús dentro y con nosotros,  a manera de prepararnos en esta etapa deL   adviento.

Compartimos nuestra vida a través de testimonios muy particulares donde pudimos tocar el corazón del otro, por la apertura, el ambiente de respeto y acogida que vamos estrechando lazos que nos unen y ayudan a tener el valor para seguir luchando y queriendo hacer siempre la voluntad de Dios en nuestra vida diaria.

Todos compartimos la alegría de reencontrarnos y alimentarnos espiritual  y fraternalmente en este grupo de Laic@s misioner@s, porque aprendemos a conocer más a Jesús y el Carisma de la Compañía Misionera y el testimonio vivo que encontramos en las hermanas religiosas-misioneras quienes son fuente de inspiración, 

por su entrega generosa que nos llena de alegría y admiración, al mismo tiempo nos interpela, cuestiona y alienta a  ser testimonio donde nos encontremos: familia, trabajo, vecinos... 

La riqueza de compartir nuestra vida nos llevó toda la mañana, luego el “compartir el pan” en el almuerzo, como la gran familia que vamos creciendo, nos dio las energías para continuar en la tarde con la celebración del significado de la “Navidad Misionera  con los jóvenes misioneros”,  lo que nos renovó al compartir las nuevas ideas sobre la Navidad.
Yanira Oria dirigiendo una dinámica al grupo de jóvenes y laicos.

Descubrimos  como los jóvenes a 
pesar de tantos retos siguen creyendo en el cambio de la sociedad a partir de experiencias concretas. Nos dejó mucha esperanza de volver a empezar un nuevo año con fe,  en que realmente Jesús nazca en nuestros corazones y seamos los testigos de su amor en este mundo desde nuestras realidades concretas.
Hermana Inmaculada nos compartió  su experiencia en Haití.
La Hermana  Inmaculada Díaz que ha estado tres años en Haití, nos compartió su experiencia vivida y como se celebra en ese país la Navidad.
Hermana Panna comparte su experiencia de India.

Y también la Hermana Panna Gamit, de India, nos compartió como se vive en su país.  El conocer estos  testimonios de la India y Haití, nos cuestionan y permite reconocer que tenemos muchos regalos por los que debemos dar gracias a Dios cada día, desde lo más sencillo y también lo bueno y no tan bueno que nos suceda, el lograr confiar en Dios en todo momento es nuestro mayor regalo que tenemos y podemos ofrecer a los demás.  


Jóvenes y Laicos compartiendo experiencias navideñas.

Una reflexión que nos dieron los jóvenes es el ser creativos y no tener miedo, para hablar de Jesús y ser coherentes para acoger a los amigos, vecinos, familias, desde su realidad para llevarles a Jesús.



Nuestra oración ante el Niño, junto con las hermanas, nos recordó como Jesús nace para todos los pueblos y a través de los cantos de Panna en  gujerati de India y de Yeni, en quechua  de nuestro  Perú, nos sentimos llamados a ir al mundo entero para poder anunciar a todos el gran regalo que Dios nos hace de Jesús, que nace para todos. Y al final de la oración terminamos cantando  y bailando alrededor del Niño, "esta Noche Jesús ha nacido", sintiéndonos unidas a todos los pueblos del mundo.
Finalizamos disfrutando juntos de una rica chocolatada con panetón.

Grupo de hermanas, laicas y jóvenes de nuestro encuentro navideño.

FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO 2015



IV DOMINGO DE ADVIENTO: "HÁGASE EN MÍ"

Durante la cuarta semana de adviento pedid “hágase en mí" este  es el camino humilde y alegre del discípulo misionero



“Cristo os necesita para proclamar la verdad, para llevar el anuncio de la salvación por los caminos del mundo, tiene necesidad de vuestro corazón generoso y disponible para manifestar a todos los hombres su amor infinito y misericordioso” (san Juan Pablo II). ¿Qué respondemos al Señor, que nos invita a colaborar con Él en ese plan?

Si solo nos miramos a nosotros mismos, nos quedamos bloqueados al ver nuestra incapacidad y nuestro miedo. Pero al levantar la mirada hacia Dios, como hizo la Virgen María, sí podemos decir “hágase”, porque descubrimos que la misión no se basa en nuestras fuerzas, sino en el Señor. Entonces las dificultades no pueden detenernos: “Habrá que intensificar el esfuerzo misionero allí donde todavía encuentra hoy camino abierto, y no renunciar a superar los obstáculos donde el camino está cerrado. Pero es preciso continuar” (beato Pablo VI). Y entonces, también, cooperamos a la venida del Señor a todos los hombres y mujeres, que lo esperan, aunque sea inconscientemente.


Decir “hágase en mí” desde la confianza en Dios es el camino humilde y alegre del discípulo misionero: “El discípulo del Señor persevera en la alegría cuando está con Él, cuando hace su voluntad, cuando comparte la fe, la esperanza y la caridad evangélica” (Francisco).